Los halcones se pueden observar fácilmente y, sobre todo, en época reproductora en sus puntos de cría: la Central Térmica de Sant Adriá de Besós, el acantilado marítimo de Montjuïc, la Torre Macosa de Diagonal Mar y la Sagrada Família. También se observan en otros lugares de la ciudad donde no crían, sobre todo en aquellos edificios altos que destacan sobre otros.