Inviernos suaves y bochorno estival

El clima de la ciudad de Barcelona es mediterráneo y húmedo. La precipitación media es de 598 l/m2 en el llano de Barcelona. Estas lluvias no se reparten homogéneamente a lo largo del año, sino que, como es característico del clima mediterráneo, se concentran en la primavera y el otoño. Los máximos de precipitación en forma de lluvia, coinciden, pues, con los períodos de equinoccio, mientras que los mínimos con los solsticios de invierno y verano. En verano, las precipitaciones son de frecuencia escasa pero de intensidad muy elevada, de carácter torrencial.

En lo referente a la temperatura decir que hay un máximo que se sitúa entre los meses de julio y agosto, y un mínimo entre los meses de enero y febrero. El invierno es suave y seco. El verano, en cambio, es caluroso y con una humedad ambiental elevada.

Las combustiones de los vehículos motorizados, de los calefactores, de las cocinas domésticas y de algunas industrias, el bajo consumo de calor en transpiración y evaporación por la escasez de vegetación y la elevada capacidad de carga térmica de los materiales de construcción (asfalto y hormigón) provocan que la temperatura en la ciudad sea ostensiblemente más alta que fuera. La diferencia térmica alcanza magnitudes de 3 a 7º C.

201

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *