En lo referente a la temperatura decir que hay un máximo que se sitúa entre los meses de julio y agosto, y un mínimo entre los meses de enero y febrero. El invierno es suave y seco. El verano, en cambio, es caluroso y con una humedad ambiental elevada.
Las combustiones de los vehículos motorizados, de los calefactores, de las cocinas domésticas y de algunas industrias, el bajo consumo de calor en transpiración y evaporación por la escasez de vegetación y la elevada capacidad de carga térmica de los materiales de construcción (asfalto y hormigón) provocan que la temperatura en la ciudad sea ostensiblemente más alta que fuera. La diferencia térmica alcanza magnitudes de 3 a 7º C.