En cuanto a la fauna, la moda de las mascotas y animales de compañía que se inició el último cuarto de siglo pasado ha tenido como resultado que haya animales foráneos (hámsters, iguanas, pitones, tortugas de Florida, periquitos, loros, etc.) a muchos de los hogares de Barcelona. La suelta voluntaria de estos animales porque los propietarios no soportaban las molestias ocasionadas por su conducta o por la obligación de su cuidado, así como los animales escapados durante alguna de las fases de su comercialización posibilitan el establecimiento de estas especies alóctonas en la ciudad. Uno de los grupos más ejemplares de este efecto es el de las aves psitaciformes, o sea, el de los periquitos, loros, cacatúas y cotorras. En Barcelona nidifican 6 especies de psitácidos: la cotorra de Kramer (Psittacula krameri), la argentina (Myiopsitta monachusI>), la aratinga de cabeza azul (Aratinga acuticaudata), la aratinga mitrada (Aratinga mitrata), la aratinga de máscara roja (Aratinga erythrogenys) y el loro del Senegal (Poicephalus senegalus). Todas originarias de América del Sur salvo la cotorra de Kramer que es africana y asiática y el loro del Senegal que es africano. Es de destacar la cotorra argentina (Myiopsitta monachus) que crió por primera vez en la ciudad en 1974 a partir de ejemplares escapados. Actualmente se calcula que la población en Barcelona se sitúa entre los 1.200 y los 1.700 ejemplares.