La ciudad de Barcelona no tiene actualmente ningún estanque natural en su interior. Todos son artificiales y tienen una función ornamental. Algunos están más naturalizados (p.ej: lagos de Diagonal Mar) y otros más artificializados (p.ej: el del Parque de la España Industrial o el del Parque de la Creueta del Coll).
Por sus dimensiones y por su riqueza biológica, destacan los estanques del Parque de la Ciudadela y de Diagonal Mar. En este último se han introducido ejemplares de aves acuáticas como cisnes mudos (Cygnus
olor), ocas vulgares (Anser anser) y porrones moñudos (Aythia
fuligula).